Tenerte cerca, poder sacar ojas del árbol de tu pelo, escuchar tu voz, ver mis ojos reflejados en los tuyos, que me mires cuando te hablo con cara de ''estás loca'', otra vez. Sentir tus manos, tus labios, fue lo mejor. Volverte a ver, básicamente.
Te extrañé tanto que cuando te ví, la oscuridad se esfumó y salió el sol. Todo mi dolor se fue automáticamente y eso es bueno. Ya no importaron los días, las horas, los minutos y segundos que me sentí mal. Estabas tomando mi mano, y eso era lo que importaba. En ese momento no había nadie más en el mundo, solo nosotros. Solo vos. Te quiero tanto, no quiero volver a perderte, no quiero que al extrañarte sea por algo malo, quisiera que me tomes la mano por siempre.
