Veo como el mundo se me derrumba por encima, ahora ya nada es gracioso. No hubo batallas ganadas, solo nos quedó el vacío de tu boca... sin palabras. Que eran las únicas que podían llegar a salvarnos. ¿Te quiero, de verdad? ¿O solo perdí la cabeza? Hoy me preguntaron si estaba enamorada: NO.