Tienes una amiga.

Cuando estés triste y nerviosa. Y necesites una mano amiga. Y nada, nada te vaya bien. Cierra los ojos y piensa en mí, y pronto estaré allí para alegrar tus nubladas y oscuras noches.
Si el cielo se te cae. Si todo se vuelve oscuro y las nubes se llenan. Y el viejo viento del norte empieza a soplar. Guarda y junta tu cabeza, y di mi nombre. Pronto estaré en tu puerta.
¿No es bueno saber que tienes una amiga? Cuando la gente puede ser fría, te hacen daño y te abandonan y  toman tu alma si tú se lo permites.
Tienes una amiga, di mi nombre y sabrás dónde estaré. Empezaré a correr para verte otra vez. Invierno, primavera, verano u otoño, llámame.